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No existe gran talento sin gran voluntad. - Honoré de Balzac

Innovar o desaparecer: el dilema de las empresas en la era post COVID

En un ecosistema empresarial que lucha por salir de los efectos de la crisis provocada por la pandemia de la COVID-19, una de las herramientas en las que hay puestas más esperanzas es la innovación, sobre todo en la tecnológica y digital. La crisis sanitaria está acelerando la innovación en todo tipo de sectores de actividad y obligando a las empresas a replantearse su forma de abordar los negocios.

Un informe del BCG señala que, tras salir de la pandemia de la COVID-19, las empresas quieren y necesitan innovar. Por ello la prioridad de la innovación está en alza. El número de empresas que afirma que innovar se encuentra entre las tres principales prioridades de sus organizaciones ha aumentado 10 puntos porcentuales en 2021, hasta el 75%, el mayor incremento interanual en las 15 ediciones del informe que se han publicado hasta la fecha.

Pero muy pocas empresas están preparadas para afrontar el reto de la innovación y sobre todo de la innovación digital. El éxito de la innovación, según el informe, depende de cinco factores:

1) Aspiraciones claras. Las empresas deben establecer objetivos ambiciosos que se alineen con su estrategia corporativa y perseguirlos con claridad, además de sumar al talento interno para desarrollar mejores formas de atender a los clientes y de servir a la sociedad.

2) Áreas de innovación. Las empresas deben basar su estrategia en un profundo conocimiento del cliente, adaptarse con agilidad a las oportunidades y condiciones de mercado variables y centrarse en un número limitado de áreas de innovación, en las que puedan aprovechar un activo o una capacidad únicos.

3) Gestión del rendimiento. Las empresas deben vincular sus objetivos a indicadores medibles, capaces de detectar el rendimiento y el éxito de las estrategias y asociados a los incentivos. Métricas e incentivos para recompensar el progreso de las estrategias.

4) Gestión de proyectos. Las empresas deben contar con equipos multidisciplinares y diversos que tengan una visión clara de las ventajas estratégicas de la empresa y utilizarlas para el desarrollo de nuevos productos y servicios, además de actuar de forma autónoma y tomar sus propias decisiones.

5) Talento y cultura. Las empresas deben fomentar una cultura organizativa que otorgue prestigio a la función de innovación y asignar su mejor talento a los retos de innovación más ambiciosos.

El caso de las empresas españolas

Según los datos de COTEC, España tiene importantes carencias en muchos ámbitos relacionados con la innovación y la investigación. En los últimos años no se ha conseguido alcanzar los niveles de inversión en investigación y desarrollo logrados en 2010 y que suponen el valor máximo en lo que va de siglo. Aunque la tendencia es positiva, esos niveles de inversión están muy alejados de los que corresponderían al país por su potencial económico y lo sitúan lejos de la media europea, en un momento en el que innovar no es una opción sino una obligación y en el que el apoyo de la innovación es necesario tanto para el progreso de la sociedad como para afrontar con éxito crisis como la actual.

La pandemia, además de los innumerables efectos negativos que lleva asociados, también ha sacado a luz posibles lecciones y oportunidades en materia de innovación. La respuesta de empresas y de instituciones de diferentes sectores para producir material y equipamiento sanitario, la colaboración público-privada como impulsora de grandes proyectos, las posibilidades derivadas de las tecnologías digitales o la capacidad de las redes de telecomunicaciones para mantener la actividad empresarial y facilitar la vida diaria durante el confinamiento son algunos ejemplos. Y la conclusión es evidente: el diseño social y económico del futuro debe basarse en la innovación y en la inversión en este campo, tanto del sector privado como del público.

Los ciudadanos también son conscientes de la relación entre innovación y recuperación de crisis como la generada por la COVID-19. La pandemia ha mejorado la imagen que tienen los españoles de la innovación (el 77% la ve como algo positivo, cuatro puntos porcentuales más que en 2019), pero también ha reducido la percepción de España como país innovador y el porcentaje de los ciudadanos que cree que las grandes empresas españolas son innovadoras. Falta más inversión en I+D+i, leyes que favorezcan la innovación y que el sistema educativo prepare mejor a la sociedad para los retos del futuro.

Los desafíos son grandes, pero también la oportunidad histórica para situar a la I+D+I y al talento en el centro de la estrategia de la recuperación y como motor del impulso de industrias y empresas competitivas de alto valor añadido. En este marco, España ha aprobado la Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027, con el objetivo de duplicar los recursos públicos y privados en estas áreas en el plazo de siete años, y ha puesto en marcha el Plan de choque por la Ciencia y la Innovación, que incluye 17 medidas agrupadas en tres ejes, uno de los cuales tiene que ver con el impulso a la I+D+I empresarial y a la industria de la ciencia. El Plan contempla importantes inversiones en ayudas directas al sistema de ciencia e innovación, tanto a las instituciones científicas como a la I+D+I de sectores empresariales estratégicos, así como préstamos a empresas innovadoras a partir de nuevos instrumentos de promoción de la I+D+I privada.

Las consecuencias de la crisis sanitaria han cambiado el comportamiento y las expectativas de la sociedad y de los consumidores de una forma rápida y profunda, por lo que es previsible una vuelta lenta a lo que se puede considerar como normalidad y una larga etapa de disrupción. Para sobrevivir, seguir desarrollándose o incluso crecer, las empresas deben apostar por la innovación en los procesos, en los modelos de negocio y en el diseño y puesta en el mercado de categorías de negocio completamente nuevas con las tecnologías digitales como base. Es muy posible que la pandemia cambie de manera irreversible la forma en la que las empresas van a competir en los próximos años y que aquellas que sean capaces de subirse a la nueva ola de innovación tendrán más posibilidades de tener éxito y salir reforzadas. Las que no lo logren pueden estar poniendo en peligro su propia supervivencia.

Rosa Mª Sáinz

1 “Most Innovative Companies 2021: Overcoming the Innovation Readiness Gap”. BCG. 2021.

2 “Informe Cotec 2020”. Fundación COTEC. 2020.

3 “Mover España hacia una década ilusionante: ahora o nunca. Propuestas para impulsar la innovación que sitúe a nuestro país entre los más competitivos en los próximos 10 años”. Fundación I+E. 2020.

4 “IV Encuesta de percepción social de la innovación en España”. Fundación COTEC y Sigma Dos. 2021.

5 “Estrategia Española de Ciencia, Tecnología e Innovación 2021-2027”. Ministerio de Ciencia e Innovación. 2020.

6 “Plan de choque por la Ciencia y la Innovación”. Ministerio de Ciencia e Innovación. 2020.

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