CITAS
Normalmente, aquellos que poseen un gran talento, son ingenuos. - Montesquieu

Panta rei, Tranformación by Jointalent

Ayer tuvo lugar en la EAE business School el evento sobre transformación unida a estrategia y a resultados, intervinieron en este novedoso encuentro la Vicedecana de la escuela, Irene Vila, Una de las mentes más brillantes del mundo de la transformación y Data Science de este país, José Fernandez Tamames, la Socia Directora de Excellence Search, Head Hunters para atracción de personas necesarias para llevar a cabo la estrategia y uno de los socios de Jointalent Santiago Puebla para compartir las experiencias en empresas donde el éxito llegó uniendo estrategia, transformación , personas equipos y resultados.

En este acto se juntaron más de 60 empresas para compartir conocimientos y futuro.

También se presentó al socio de Transformación by Jointalent que ayudará a los equipos de Alto Rendimiento a entrenarse en la consecución de la estrategia y de los planes de acción necesarios para los resultados de manera agile.

Aquí os dejamos un articulo de Ernesto Calvo , socio de Transformación by Jointalent.

Panta rei

Creo que esta expresión se traduce del griego clásico como “Todo fluye” y que, según parece, se trata de un concepto atribuido, fundamentalmente por Platón, al filósofo presocrático Heráclito (402a y 440c) y cuyo sentido básico quedó plasmado en otra famosa cita, de autor más intuido que conocido, que dice “En el mismo río no nos bañamos dos veces”.

A partir de aquí, frases célebres como la que reza “Lo único constante es el cambio”, o aquella otra que dice “Hay dos tipos de empresas, las que cambian y las que desaparecen”, no serían sino expresiones actualizadas de aquel concepto, más o menos sencillas y más o menos ingeniosas en su construcción.

Sea como sea, la cuestión que pretendo traer aquí no es tanto la etimológica como, posiblemente en un alarde de falta de originalidad similar al ya descrito, la del análisis del impacto de ese cambio constante y, hoy especialmente, rápido, que rodea la realidad de nuestras empresas y, por ello, también la de sus trabajadores, directivos y demás colaboradores, es decir, de las personas que las conforman.

Si damos por aceptado lo anterior, ¿debemos hablar de cambio o debemos hacerlo sobre la transformación de nuestras empresas?

Dice Alex Rovira que el Cambio es igual a Necesidad menos Resistencia mientras que, la Transformación, es igual al Cambio más un Sentido o, mejor dicho “el” Sentido.

Es decir, que Transformación = Necesidad – Resistencia + Sentido

La resistencia se opone al cambio en forma de inercia, de pereza, de miedo. ¿Te suena? A mí, sí.

Parece que el Sentido, el propósito del que dotamos a ese cambio, se opone a la resistencia.

Y, ¿cuánto se opone? ¿En qué proporción?

Aquí está la cuestión.

Es evidente que la Resistencia resta, en nuestra ecuación y en cualquier contexto donde, como ocurre en el que aquí planteamos, la Necesidad tenga un valor positivo, o constructivo, para ser más precisos.

Por su parte, el Sentido, propósito decíamos, suma. Es el “para qué” de los cambios, del proceso de transformación que decide acometer, por ejemplo, una compañía ante los retos que afronta o que, ineludiblemente, afrontará.

Simplificando en nuestra ecuación, tendríamos tres opciones:

  1. Propósito < Resistencia:

La Necesidad de cambio, por imperiosa y realista que sea, se mantiene lastrada.

El cambio es reactivo, a merced de la tormenta, sin rumbo ni destino conocidos lo que fortalece, precisamente, la resistencia, la pereza inamovible, el miedo paralizante.

Es una situación cien por cien imputable a la Dirección. Por acción o por omisión. O por ambas.

Es una situación propia de empresas en estado crítico, grave, donde no existe posibilidad de explicar el “para qué” de esa necesidad de cambio, ni la posibilidad de crear un ejército de seguidores, ni la de persistir en base a los primeros logros, los “quick wins”, ni opción de trabajar en demoler las barreras que afrontamos en cada momento, todo ello acallado, minimizado, acorralado ante la realidad demoledora del “no hay ventas”, del “estamos en pérdidas”, del “la competencia nos arrasa”, del “los clientes no entienden”, en un contexto sin opciones ni credibilidad para invertir en revertir la situación, un entorno inapropiado para la atracción de talento, donde cuesta diferenciar a quienes no quieren de quienes sí aunque quizás no sepan, aunque quizás crean que no pueden. O por eso mismo.

¿Hay solución? Sí. Pasa por trabajar, dura y apasionadamente, contando para ello con la capacidad indiscutible de demoler barreras.

  • Propósito = Resistencia:

Aparentemente, todo lo que queda es la Necesidad.

Es una situación poco probable que, de darse, tiene necesariamente su origen en la actitud de las personas afectadas, aquella que les impulsa – casi naturalmente- a afrontar positivamente los retos, los cambios.

Propio de compañías conscientes de la urgencia, uno de los componentes necesarios para impulsar la transformación cuando la transformación es necesaria.

No después. No mañana. Aquí. Ahora. De forma consciente y responsable

También aquí la Dirección está en la causa y, en el mejor de los casos, lo estará por su falta de eficacia en promover el contexto adecuado, aquel que fomenta y premia la exposición del talento, el compromiso, la coherencia, la autonomía y la lealtad.

De no hacerlo, no habrá acción ni proceso, o, si se dan, no conseguirá los objetivos sin el fortalecimiento del propósito, sin dotar de un sentido que dé credibilidad a la acción, que permita creer hasta el punto de crear creyentes, no simples seguidores, sino auténticos líderes “al frente de la manifestación”, que contribuyan, que cooperen en la consecución de los quick wins, que ayuden a establecer un inspirador sentimiento de urgencia y que identifiquen, señalen y colaboren, decididamente, en la eliminación de barreras aún a costa de la demolición del “statu quo”, por aparentemente confortable que éste pueda parecer, incluso, para ellos mismos.

Creo que ante esta situación o, mejor dicho, a este tipo de empresas, aplica una frase que escuché hace tiempo -no recuerdo dónde, ni a quién- y con la que estoy especialmente de acuerdo: “Da igual lo que te haya traído hasta aquí; no será suficiente para mantenerte ni, mucho menos, te permitirá avanzar”

Y, aquí, normalmente aparecerá como excusa la Cultura de la empresa.

La necesidad del fortalecimiento en el propósito tiene que ver, frecuentemente, con la rigidez organizativa y funcional que se ampara en la Cultura corporativa. Tenemos un ADN muy fuerte, suele escucharse.

No es sencillo abordar esta cuestión. Por si ayuda. Hacerlo supone iniciar el camino que permite incorporarse al grupo de cabeza, aquellas empresas descritas en el punto siguiente. Por si hace falta más ayuda. Conviene ser conscientes de que, al no hacerlo, se iniciará el camino hacia el punto anterior.

En mi opinión, no actuar representaría una enorme pérdida de oportunidad, a un coste difícilmente asumible.

¿Hay solución? Sí. Pasa por seguir trabajando, dura y apasionadamente, en la dirección adecuada.

  • Propósito > Resistencia:

La compañía ha abrazado la transformación como driver principal de su posicionamiento, de su oferta al mercado, mediante la entrega frecuente de nuevas propuestas de valor, un calificativo que no se autoimpone, sino que es otorgado por el mercado, por los clientes y, muy importante, por los propios colaboradores, esas mismas personas que forman los equipos auténticamente corresponsables de su desarrollo y lanzamiento, y aquellas otras que quieren llegar a formar parte de todo ello, de dentro y de fuera de la organización.

La innovación como brújula para una travesía en dirección a un destino deseado, sin espacio para las dudas sobre el éxito final por más dificultades que surjan o, incluso, cuando el camino por recorrer deba aportar respuestas para avanzar hoy desconocidas, desde la falta del talento u otros recursos preciosos necesarios, hasta el hecho de que no exista aún la tecnología, o el contexto, que vayamos a necesitar.

La innovación en valor (“La Estrategia del Océano Azul”, por W. Chan Kim y Renée Mauborgne) como fuente de energía inagotable, constantemente renovada por sus propios componentes, positiva, capaz de iluminar los rincones de rigidez organizativa inasequible, y de hacerlo gracias a su viralidad irresistible.

Confianza. Respeto. Coraje. Autonomía. Compromiso. Foco. Franqueza. Transparencia.

¿Reconoces estos valores en tu propia compañía?

Si es así, enhorabuena. Tienen que ser los tuyos, o no seguirías allí. Todos agradeceremos que lo cuentes, en LinkedIn o donde quieras. Quizás en este mismo medio, El Periódico del Talento.

Si no es así, pregúntate si estás en el lugar adecuado. Lo estarás si estáis trabajando en ello, y si formas parte de eso.

Lo estarías si tu impulso, no negociable, puede contribuir a que se empiece a trabajar en ello.

Y, si no, pues no lo estás.

Ernesto Calvo.

Socio Transformación y Estrategia.

Transformación  by Jointalent

Todavía no hay comentarios en "Panta rei, Tranformación by Jointalent"

    Escribir un comentario

    Su email no será publicado

    Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.